No podemos predecir exactamente el futuro. Pero podemos ayudarlos a prepararse.
Como padres, necesitamos comprender este nuevo contexto y acompañar a nuestros hijos en el desarrollo de capacidades que serán cada vez más importantes.
Leer, razonar, imaginar, hacerse preguntas, resolver problemas, conocer sus emociones, desarrollar hábitos saludables y aprender a utilizar la tecnología como una herramienta.